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ABM mayo Especial Salud

Nº 367 Mayo 2026

ABM mayo Especial Salud

Nº 367 Mayo 2026
Entrevista

Dra Camino Díaz

Tu camino hacia la salud

Vivimos agotados, con estreñimiento o diarrea, intolerancias alimentarias, inflamación articular, migrañas, dermatitis, hipertensión, diabetes, hipotiroidismo, niebla mental, insomnio, acné, sobrepeso, infertilidad, ansiedad, depresión, síndrome del intestino irritable, disbiosis intestinal, y un largo etcétera de síntomas que asumimos como normales… pero no lo son.

 

Tomamos analgésicos para el dolor de cabeza, antiinflamatorios para el dolor menstrual, antiácidos para el reflujo, pastillas para dormir, ansiolíticos para el estrés, laxantes para el estreñimiento, antihistamínicos para las alergias, antidepresivos para el vacío existencial…y seguimos sin preguntarnos qué está intentando decirnos el cuerpo.

 

Y todo eso se ha vuelto… “normal”. Hemos aprendido a sobrevivir, a «ir tirando», pero no vivimos en plena salud.Y yo te pregunto: ¿de verdad te vas a conformar con seguir así eternamente? Porque yo, no.Y entiendo que este mensaje no es cómodo. Pero es necesario.

 

Tú decides.

 

Porque no hay salud sin consciencia. Y no hay consciencia sin compromiso.

 

1. ¿Cuál es la diferencia entre medicina convencional e integrativa?

La medicina convencional es, en muchos casos, una medicina centrada en protocolos y en el uso de fármacos, muy eficaz en patologías agudas y urgentes, pero limitada cuando hablamos de enfermedades crónicas. Tiende a etiquetar enfermedades y tratar síntomas sin profundizar en su origen.La medicina integrativa, en cambio, amplía la mirada. No solo se pregunta qué enfermedad tiene el paciente, sino por qué la ha desarrollado. Analiza factores como la alimentación, la microbiota, la exposición a tóxicos, el descanso o el estrés, construyendo un abordaje mucho más completo y personalizado.

 

2. ¿Tratamos enfermedades o personas?

El enfoque cambia completamente cuando entendemos que no tratamos enfermedades, sino personas con desequilibrios. La enfermedad no es solo una etiqueta diagnóstica: es la manifestación de algo más profundo.Cada síntoma es un mensaje. Dos personas pueden tener el mismo diagnóstico y, sin embargo, vivirlo de forma completamente distinta. Por eso es fundamental entender el terreno sobre el que se desarrolla la enfermedad, en lugar de limitarse a “apagar fuegos”.

 

3. ¿Estamos perdiendo la capacidad de entender el origen de las patologías?

Existe una tendencia a tratar síntomas sin investigar lo que hay detrás. Muchas enfermedades se catalogan como “idiopáticas” cuando, en realidad, no se está mirando lo suficiente.Detrás de muchas patologías actuales encontramos inflamación crónica de bajo grado, alteraciones de la microbiota o una carga tóxica acumulada que no se estudia.El tratamiento sintomático es necesario, pero si no se aborda la causa, el problema reaparece.

 

4. ¿Cómo afecta la desconexión de la naturaleza a nuestra salud?

Nuestro organismo está diseñado para vivir en sincronía con la naturaleza. Sin embargo, la exposición constante a pantallas y luz artificial altera ritmos fundamentales como el sueño o el apetito.La inhibición de la melatonina y la alteración del cortisol tienen consecuencias directas en la salud: insomnio, resistencia a la insulina o enfermedades inflamatorias. Recuperar el contacto con la luz natural y respetar los ritmos circadianos es clave.

 

5. ¿Cómo afectan los metales pesados al organismo?

Vivimos expuestos a sustancias como el mercurio, el plomo o el aluminio, que pueden entrar en el cuerpo a través de alimentos, aire o productos cotidianos. Estas exposiciones suelen ser crónicas y silenciosas.Con el tiempo, estos metales pueden acumularse y alterar funciones clave del organismo, generando síntomas como fatiga persistente, neblina mental, cefaleas o alteraciones hormonales. Son piezas del puzzle que muchas veces pasan desapercibidas.

 

6. ¿Qué cambios simples podemos hacer en casa?

Pequeños cambios pueden tener un gran impacto: reducir plásticos, usar productos naturales de limpieza, evitar químicos en cosméticos y ventilar la vivienda a diario.También es importante limitar la exposición a dispositivos electrónicos, especialmente durante la noche, para favorecer un descanso reparador.

 

7. ¿En qué consiste el Método CAMINO?

La salud se construye sobre seis pilares interconectados: control ambiental, alimentación, microbiota, inflamación, naturaleza circadiana y origen emocional.Cuando estos factores se abordan de forma conjunta y personalizada, se empiezan a ver cambios reales. No se trata de soluciones rápidas, sino de un proceso profundo y sostenible.

 

8. ¿Por qué el sistema digestivo es clave hoy en día?

El sistema digestivo es mucho más que un órgano encargado de digerir alimentos. Regula gran parte del sistema inmunológico y está estrechamente conectado con el cerebro.Alteraciones en la microbiota pueden afectar no solo a la digestión, sino también al estado de ánimo, la energía o el sistema hormonal. Por eso, cuidar el intestino es actuar sobre la base de la salud.

 

9. ¿Qué le hizo cambiar su forma de ejercer la medicina?

El punto de inflexión fue observar cómo muchos pacientes repetían los mismos síntomas sin encontrar una solución real. Se trataban de forma aislada, pero sin una mejoría duradera.Al profundizar en áreas como la nutrición, la microbiota o el impacto del entorno, comenzó a identificar patrones comunes: inflamación, estrés, disbiosis o carga tóxica. Al abordarlos, los resultados empezaron a cambiar.

 

10. ¿Cómo es su rutina diaria para cuidar la salud?

Para empezar el día, mi rutina es sencilla pero coherente: ejercicio en ayunas, sauna, ducha y té matcha. Más allá del ritual, la clave está en vivir en coherencia con los hábitos que promuevo, integrando la salud en el día a día.Nunca comer sin hambre y caminar 10.000 pasos diarios. Exponerme al sol siempre que puedo, atenuar luces y pantallas tras la puesta de sol y dormir 8 horas.

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