La Confederación Hidrográfica del Segura inicia la celebración de su centenario tras un siglo de gestión de un recurso esencial para el desarrollo del sureste.
El Cuartel de Artillería de Murcia acogió el pasado 28 de enero el acto de apertura del centenario de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), una efeméride que se celebrará a lo largo de 2026 y que servirá para repasar un siglo de gestión del agua en una de las cuencas más complejas del país. El encuentro reunió a responsables institucionales, antiguos presidentes del organismo, usuarios del agua y representantes del ámbito agrario, ambiental y social, como punto de partida de un año de reflexión y divulgación.
La inauguración institucional contó con la participación del delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Lucas, y del concejal de Planificación Urbanística, Huerta y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Murcia, Antonio Navarro, quienes destacaron la importancia de la cooperación entre administraciones para afrontar los retos actuales de la gestión hídrica.
Un año para mirar al pasado y al futuro
El acto supuso el inicio de un programa conmemorativo con el que la Confederación pretende acercarse a la ciudadanía, explicar su función y poner en valor su trayectoria como entidad pública encargada de planificar, regular y proteger el agua en el sureste peninsular. Cien años después de su creación, la CHS continúa desarrollando su labor en un territorio marcado por la escasez hídrica y por la necesidad de conciliar usos diversos.
La bienvenida institucional corrió a cargo del presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura, Mario Urrea, quien situó el centenario como una oportunidad para analizar la evolución de la política del agua en la demarcación del Segura y reflexionar sobre los retos presentes y futuros.
Un siglo de historia de la Confederación
El repaso histórico fue uno de los ejes centrales de la jornada. El cronista y periodista Antonio Botías ofreció una panorámica de los orígenes y la evolución de la Confederación Hidrográfica del Segura, contextualizando su creación en 1926 dentro del impulso estatal a las confederaciones hidrográficas como modelo de gestión por cuencas.
La CHS fue la segunda confederación hidrográfica en constituirse en España, tras la del Ebro, y desde sus inicios apostó por la planificación integral de los recursos hídricos y la participación de los usuarios. Sus antecedentes se remontan a finales del siglo XIX, cuando las frecuentes riadas del Segura impulsaron los primeros proyectos de defensa frente a inundaciones.
A lo largo del siglo XX, la Confederación fue ampliando sus competencias en planificación hidrológica, ejecución de obras y regulación de aprovechamientos, hasta la configuración actual del organismo de cuenca definida por la Ley de Aguas de 1985. El recorrido se completó con la proyección del vídeo Cien años de Confederación.
Voces de la Presidencia
Uno de los momentos más destacados fue la mesa redonda con los cuatro últimos presidentes del organismo: Juan Cánovas Cuenca, José Salvador Fuentes Zorita, Charo Quesada Gil y Miguel Ángel Ródenas Cañada. El diálogo permitió abordar cuestiones clave como la escasez estructural, la gestión de sequías e inundaciones, el trasvase Tajo-Segura, la desalación y el creciente peso de la gestión ambiental y la adaptación al cambio climático.
Reconocimiento a los usuarios del agua
El acto incluyó un bloque de homenajes bajo el lema Cien años, muchas gracias. Se reconoció a los usuarios de abastecimiento, con presencia de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla y de los ayuntamientos de Murcia, Alcantarilla, Hellín y Abarán, así como a Iberdrola, en representación del uso hidroeléctrico.
También se rindió homenaje a los usuarios de regadío, al Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS), a la Comunidad General de Regantes de la IDAM (Águilas/Guadalentín) y a organizaciones agrarias y ambientales como COAG, ASAJA, UPA, Ecologistas en Acción, ANSE y el SEPRONA de la Guardia Civil.
Infraestructuras y planificación
La historia de la CHS está ligada a grandes obras hidráulicas y a una planificación continuada frente al déficit hídrico. La cuenca, con una superficie aproximada de 18.870 kilómetros cuadrados repartidos entre cuatro comunidades autónomas, cuenta con 28 embalses y una extensa red de canales. La Confederación gestiona infraestructuras clave del trasvase Tajo-Segura y programas vinculados a la desalación que refuerzan la garantía del abastecimiento.
La clausura del acto corrió a cargo de la directora general del Agua, María Dolores Pascual, quien subrayó el papel de las confederaciones hidrográficas como instrumentos fundamentales del Estado para una gestión sostenible del agua.