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ABM febrero 2026

Nº 364 Febrero 2026

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Nº 364 Febrero 2026

¿De dónde viene el Carnaval?

Una fiesta ancestral entre rituales paganos y tradición cristiana

 

El Carnaval es hoy una de las celebraciones más coloridas y esperadas del calendario, pero su historia se remonta a tiempos muy anteriores a nuestra era. Su nombre podría derivar del latín carne levare, que significa “quitar la carne”, una referencia directa a la despedida de los placeres antes del inicio de la Cuaresma cristiana. De este modo, el Carnaval se consolidó como un periodo de exceso, diversión y libertad previo a cuarenta días de ayuno y recogimiento.

 

“Antes del silencio de la Cuaresma, llegaba el tiempo del ruido, la risa y el disfraz.”

 

Sin embargo, el espíritu carnavalesco tiene raíces aún más antiguas. En la antigua Roma, las Saturnales rendían culto al dios Saturno con banquetes, música y disfraces, mientras que en Grecia y Egipto se celebraban procesiones y rituales con máscaras para marcar el cambio de estaciones y la renovación de la vida. Estas fiestas paganas compartían un mismo mensaje: romper las normas por unos días y celebrar la vitalidad colectiva.

 

Con la expansión del cristianismo, estas tradiciones se adaptaron al calendario litúrgico, integrándose en la cultura popular sin perder su esencia festiva. A lo largo de los siglos, el Carnaval fue evolucionando, viajando de país en país y adoptando formas distintas según cada territorio.

 

“El Carnaval ha cambiado de forma, pero no de intención: celebrar juntos.”

 

Hoy, el Carnaval se vive en todo el mundo a través de desfiles, comparsas, música y disfraces, manteniendo vivo un legado que mezcla rituales antiguos, historia y diversión. Lo que comenzó como un rito de transición se ha convertido en una fiesta universal donde reír, jugar y expresarse libremente sigue siendo la auténtica protagonista.

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