El Rincón de la Toba es uno de los parajes más frescos y agradables de Aýna. Situado bajo el Mirador del Diablo, al pie de imponentes paredes rocosas que superan los cien metros de altura, combina agua, vegetación y tradición en un entorno especialmente atractivo durante los meses de verano.
El recorrido comienza junto a la piscina municipal y continúa por el Paseo de la Toba, un agradable camino arbolado que conduce hasta el manantial. A lo largo del trayecto aparecen pequeñas cascadas, fuentes, canales, acequias y balsas por las que discurre el agua.
Este sistema hidráulico forma parte de la historia cotidiana del municipio, ya que el agua del manantial ha sido utilizada tradicionalmente para abastecer a la población y regar las huertas situadas alrededor del río Mundo.
El paraje dispone de zonas de sombra, merenderos, espacios para descansar y un parque infantil. Aunque el entorno invita a refrescarse, las zonas claramente preparadas para el baño se encuentran vinculadas a las piscinas municipales; antes de entrar en cualquier balsa o cauce natural conviene comprobar las indicaciones locales.
Visitar el Rincón de la Toba permite conocer una parte esencial de Aýna, donde el agua y la roca crean uno de los rincones más tranquilos y refrescantes de la localidad.
Información para el visitante