La Cruz de Término de Albacete es una escultura gótica del siglo XV, erigida originalmente cerca de la Puerta de Chinchilla como símbolo religioso y de bienvenida para los viajeros.
Está tallada en piedra caliza y consta de dos partes: una base octogonal y la cruz. En la cruz se representan escenas religiosas, como el Cristo crucificado, la Virgen María y San Juan Evangelista, y en la parte posterior aparecen San Cristóbal, San Jorge, San Antonio y Santiago. A lo largo de los siglos, fue trasladada varias veces: en el siglo XIX se ubicó en el cementerio, en 1926 fue trasladada al Museo de Albacete y en 1999 se instaló una reproducción en el bulevar de la calle Cruz como homenaje.
La Cruz de Término es un importante patrimonio histórico y religioso de la ciudad.