La transición hacia una movilidad más sostenible continúa impulsando nuevas ayudas para facilitar la compra de vehículos eléctricos. Una de las más recientes es el sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE), que permite reducir el precio de un coche eléctrico hasta en 1.000 euros mediante un descuento directo aplicado en la factura.
Este mecanismo, en funcionamiento desde finales de 2023 tras la aprobación del Real Decreto 36/2023, convierte el ahorro energético generado al sustituir un vehículo de combustión por uno eléctrico en un beneficio económico para el comprador.
“El ahorro energético que se produce al cambiar un coche de combustión por uno eléctrico se transforma en un descuento directo en el precio de compra.”
Los CAE forman parte de una estrategia para fomentar la eficiencia energética. Cada certificado representa 1 kWh de energía final ahorrada al año. En el ámbito del automóvil, este ahorro se produce cuando un vehículo de gasolina o diésel es reemplazado por uno eléctrico. Ese ahorro se cuantifica y las empresas energéticas adquieren los certificados para cumplir con sus objetivos de eficiencia, trasladando parte de su valor al comprador.
El proceso para beneficiarse de esta ayuda es sencillo y se gestiona directamente en el concesionario. El comprador debe adquirir un coche eléctrico nuevo, entregar su vehículo de combustión y firmar la cesión de los derechos de ahorro energético. El concesionario se encarga de tramitar el certificado y aplicar el descuento en la factura.
“A diferencia de otras ayudas, el descuento del CAE se aplica al momento y no requiere esperar meses para recibir el dinero.”
En la mayoría de los casos, el descuento ronda los 950 euros, aunque puede llegar hasta 1.000 euros dependiendo del modelo y del acuerdo con el concesionario. Una ayuda que busca facilitar el acceso al vehículo eléctrico y acelerar el cambio hacia una movilidadmás eficiente.