
Cuando pensamos en hidratación, lo primero que nos viene a la cabeza es beber agua. Sin embargo, algunos alimentos contienen una gran cantidad de agua y pueden convertirse en grandes aliados para combatir el calor durante los meses de verano.
"Hay frutas y verduras que contienen más de un 90% de agua y ayudan a mantener una buena hidratación"
La sandía es probablemente el ejemplo más conocido. Refrescante, ligera y rica en agua, es una de las frutas estrella de esta época. También el melón destaca por su capacidad para hidratar y aportar vitaminas y minerales esenciales.
Pero no todo son frutas. El pepino contiene más de un 95% de agua y resulta perfecto para ensaladas o como tentempié. Lo mismo ocurre con el tomate, un ingrediente habitual de la dieta mediterránea que ayuda a reponer líquidos y aporta antioxidantes.
Las lechugas, los pimientos o las fresas también son opciones recomendables cuando las temperaturas aumentan. Además de hidratar, aportan vitaminas y nutrientes que ayudan a mantener la energía.
Aunque estos alimentos son una ayuda importante, no sustituyen el consumo de agua. Lo ideal es combinar una buena hidratación con una alimentación rica en frutas y verduras frescas.
"En verano, hidratarse no es solo beber más, también es elegir mejor lo que comemos"
Porque cuando el termómetro aprieta, cuidarse puede ser tan sencillo como llenar el plato de color y frescura.
Este verano, hidrátate con inteligencia: cada bocado también cuenta.