
Cada semana, Terrores Nocturnos consigue que miles de oyentes se sienten al otro lado del micrófono dispuestos a escuchar historias que, probablemente, les harán mirar debajo de la cama antes de dormir.
Pero detrás de uno de los podcasts de referencia del género están Emma Entrena y Silvia Ortiz, dos periodistas y podcasters cuya historia profesional comenzó mucho antes de Terrores Nocturnos. Se conocieron trabajando en la radio y terminaron encontrando en el podcast el espacio perfecto para unir dos de sus grandes pasiones: el misterio y el true crime.
Su trayectoria también las ha llevado a la televisión con 13 crímenes, a los escenarios, donde han podido comprobar de cerca la conexión con su comunidad de seguidores, el 7 de noviembre vendrán a la ciudad de Albacete para participar en la primera edición del festival nacional de podcast ¿Se me escucha?
Hoy hablamos con ellas de cómo empezó todo, de lo que hay detrás de cada historia de Terrores Nocturnos, de la relación con sus fans y, también, de lo que todavía está por venir.
Empecemos por el principio. Emma y Silvia, os conocisteis trabajando en la radio. ¿Qué recordáis de aquel primer encuentro y qué hizo que surgiera esa conexión profesional que os acabaría llevando hasta Terrores Nocturnos?
Conectamos en cuanto nos conocimos. Nos avisaron un día para hacer juntas la sección de internacional y nuestras voces encajaban a la perfección, además que a ambas nos gustó cómo trabajaba la otra y cómo trabajamos juntas.
Las dos venís del periodismo y de la radio, pero además compartís una pasión muy concreta: el misterio y las historias de crímenes reales. ¿En qué momento pensasteis que esas dos pasiones podían convertirse en un proyecto como Terrores Nocturnos?
Éramos un grupo de gente joven y a nosotras nos gustaba mucho el misterio y lo paranormal y empezamos a hablar sobre ello. En cuanto asociamos radio y misterio la idea de crear un podcast relacionado con ello salió prácticamente sola. Y fue mientras tomábamos un café cuando finalmente llegamos a la idea de crear un programa llamado 'Terrores Nocturnos' un trastorno del sueño que por cierto, ambas padecimos cuando éramos pequeñas.
Cuando nació Terrores Nocturnos, ¿teníais claro desde el principio que podía convertirse en algo grande o lo planteasteis simplemente como un proyecto que os apetecía hacer?
Lo planteamos como algo que nos apetecía hacer, pero sí que teníamos en la cabeza que era un producto que nos gustaría que creciera con el tiempo. Aunque nunca pensábamos que tanto como ahora. Creo que las Silvia y Emma de por aquel entonces no se imaginaban que acabarían presentando un programa de crímenes en la tele, escribiendo su propio libro o saliendo en las pantallas de Times Square.
El podcast ha crecido hasta convertirse en uno de los referentes del género en España. ¿Qué creéis que ha encontrado el público en vuestra manera de contar historias que ha hecho que tantos oyentes se queden?
La mezcla de temas modernos como Randonáutica o experiencias en Tiktok; como clásicos como casos Warren o asesinos en serie. Pero contado de una forma inmersiva pero a la vez con la investigación previa de un periodista. Además, al cuidar mucho las redes sociales, la gente encuentra una comunidad muy afín y nos siente parte de su círculo. De algún modo, valoran todavía más lo que hacemos porque nos sienten cerca, como a unas amigas o familia. Siempre que subimos stories contando que nos tenemos que quedar hasta tarde trabajando, nos responden de madrugada dándonos ánimo y celebrando con nosotras nuestros logros.
Detrás de cada episodio hay investigación, documentación y muchas horas de trabajo. ¿Cómo decidís qué historias entran en Terrores Nocturnos y cuáles descartáis? ¿Hay algún caso que os haya resultado especialmente difícil de abordar?
Por un lado la tendencia manda, si hay temas virales los elegimos siempre y cuando nos motive hacerlos. Pero lo bueno de ser un podcast independiente es que podemos elegir los temas que en el momento nos llaman la atención o que a nuestros seguidores les apetece que contemos. Y con respecto a los casos difíciles de abordar... Nos cuestan aquellos temas que son muy virales en redes, donde suele haber mucha información falsa y cuando les das la información contrastada en los documentos judiciales y policiales y no corresponde a la que ellos tienen te tachan de decir mentiras. Por ejemplo, casos como Lindsay Clancy, Chris Watts o Valeria Marquez.
Habéis llevado Terrores Nocturnos a los escenarios. ¿Qué tiene un directo que no puede tener un episodio grabado en un estudio y qué es lo que más os sorprende de la reacción de los espectadores?
Sin duda el calor del público y el apoyo que no dan. Nos gusta adaptarnos al ambiente que se crea en el momento, quizá más distendido o más misterioso... Y otra de las cosas que más nos gusta es saludar después del directo a los seguidores, porque son maravillosos y nos da la oportunidad de conocerlos a ellos. Y con respecto a la reacción, nos gusta ver la atención que nos presta el público cuando hacemos un programa de Terrores Nocturnos, tan inmersivo, en directo. La gente lo vive.
En un proyecto basado en historias de terror, misterio y crímenes reales, ¿alguna vez os habéis llevado el miedo a casa después de investigar o contar un caso?
Sí. Muchas jajaja más de las que nos gustaría. A veces la sugestión puede jugarnos una mala pasada, pero eso es algo que sabíamos desde un primer momento, cuando decidimos dedicarnos a tratar estos temas. Eso no quita que saltemos de la silla cuando estemos grabando un capítulo y pase algo inesperado, como que se caiga la cámara o se apague el foco.
Después de tantos años trabajando con el formato, ¿tenéis algún consejo para alguien que esté empezando? ¿Qué consejo os habría gustado recibir a vosotras cuando comenzasteis?
Nosotras les diríamos que el podcast lleva mucho más trabajo de lo que la gente piensa (si es un buen podcast y no una charla entre colegas) pero después de muchas horas y muchos años se puede vivir de ello. Y aunque parezca difícil en los tiempos que corren, no hace falta ser conocido o formar parte de una productora grande para ello. Con mucho esfuerzo se consigue.
Terrores Nocturnos ha pasado de ser un podcast a convertirse en una marca con podcast, libro, televisión y directos. ¿Hasta dónde queréis llevar el proyecto? ¿Qué os queda todavía por hacer?
Sinceramente, para nosotras lo ideal es poder seguir viviendo de esto con la buena relación que tenemos ahora, el buen ambiente laboral, la tranquilidad, la paz y el sosiego de estar juntas en un proyecto y no depender de nadie.
