Desde Albacete hasta los escenarios madrileños, Lore Navarro se ha convertido en una voz potente dentro de la comedia emergente. Su espectáculo Extraordinaria, un monólogo cargado de frescura y ese toque manchego que conquista al público.
-¿Qué se siente al ser una cómica albaceteña actuando en Madrid? ¿El cambio de escenario influye en tu estilo?
-En primer lugar siento orgullo ya que no solo es el ser manchega, sino el ser albaceteña y aventurarme a ser cómica, esto me enorgullece y me hace feliz. Mi tierra al ser cuna de cómicos deja claro que algo ocurre con respecto al humor en nuestra forma de ser y de expresarnos. Y para mí como te digo, es un orgullo tremendo ser una cómica albaceteña.Y creo que en mi caso como me mudé a Madrid a los pocos meses de empezar a subirme a hacer Stand Up, mi estilo se a ido forjando y puliendo allí. Mis primeros opens fueron principalmente en Murcia donde estaba estudiando, pero en Madrid es donde me he curtido y sigo aprendiendo cada vez que actúo.
-Tu show tiene un marcado estilo manchego. ¿Qué papel juega tu identidad albaceteña en tu humor?
- En mi show dejo claro desde el minuto uno que soy de Albacete, de verdad que para mí es un orgullo tremendo. De echo es mi carta de presentación, hablar de mi tierra, de las cosas que nos hacen brillar a los albaceteños como las navajas, los miguelitos...Y por supuesto nuestra feria.Me gusta dejarlo claro porque creo que no existe mejor manera de darte a conocer al público. Hablo de mí misma con mi naturalidad, ambas van de la mano. El ser albaceteña me hace en gran parte expresarme con la espontaneidad y el descaro que muestro en cada espectáculo. Y creo que si hasta ahora va funcionando es precisamente por eso, por mantener mi esencia.
-¿Cómo ves el papel de las mujeres en la comedia actual? ¿Has sentido que hay barreras o que el panorama está cambiando?
-La visibilidad de las mujeres en cualquier trabajo es fundamental, ya que somos básicamente la mitad de la población. En el caso del humor, las voces femeninas siempre han estado ahí pero es más que evidente que en los últimos años vamos llegando más. Cada vez hay una mayor cantidad y por lo tanto mayor variedad de cómicas. Eso es algo que celebro enormemente porque significa que cada vez son más las mujeres que ya no sólo disfrutan de la comedia, sino que también se identifican con sus cómicas preferidas. Creo que poco a poco el panorama va cambiando pero es evidente que una misma cosa contada por una mujer aún no se recibe igual que si lo hace un hombre. En nosotras sentimos más presión al ser minoría, se nos juzga más ya que nunca ha estado bien visto que una mujer sea libremente descarada. En un hombre está aceptado que sea mujeriego, que se queje de todo, que salga y pueda desfasar. No se le juzga por su discurso ni se lleva más allá de lo que realmente es, hacer reír.En cambio en nosotras se recibe con mucho más juicio. Por ejemplo si te quejas de ser madre pues igual es porque eres mala madre. Si hablas de tu vida sexual igual es que eres una promiscua que debería de avergonzarse de mostrarse así. Si hablas de la regla, le va a dar asco a la mitad de la sala. Si hablas de salir de fiesta, eres una loca inconsciente. Si que noto que las mismas cosas contadas desde nosotras tienen más peso social. Y creo que el trabajo de las cómicas es derribar esa idea de que las mujeres debemos ser perfectas y correctas para ser consideradas buenas mujeres. No somos tan diferentes los hombres de las mujeres si se nos deja expresarnos con naturalidad.
-Tu show se llama Extraordinaria. ¿Qué significa para ti ese título y cómo lo conectas con tu forma de hacer humor?
-El nombre de mi primer show unipersonal es lo que tenía más que claro. EXTRAORDINARIA es la palabra que mejor define el humor que me nace hacer a día de hoy con 28 años que tengo. Puede que te parezca ordinaria, pero no es algo común y eso a su vez creo que me hace extraordinaria. Además de jugar con ese doble sentido, cuando lo lees te puedes hacer una idea de lo que vas a ver. Estoy contenta con el título, si pensabas ofenderme por llamarme ordinaria yo misma me quito esa carga negativa autodefiniéndome como extraordinaria.