Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias. Si continúa navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Dispone de más información en nuestra Política de Cookies.

ABM noviembre

Nº 373 Noviembre 2026

ABM noviembre

Nº 373 Noviembre 2026

Tradiciones de boda que seguimos haciendo

¿pero sabemos por qué?

Una boda está llena de pequeños gestos que repetimos casi sin pensar: algo azul, lanzar el ramo, llevar velo, evitar que el novio vea el vestido... Pero muchas de estas costumbres tienen siglos de historia detrás.

 

• Vestirse de blanco

Es una de las más conocidas. Aunque hoy lo asociamos inmediatamente con las novias, el blanco no siempre fue el color habitual. Con el tiempo se convirtió en símbolo de elegancia, celebración y tradición nupcial.

 

• Llevar “algo nuevo, algo viejo, algo prestado y algo azul”.

Cada elemento representa una idea distinta: el futuro que empieza, el vínculo con la familia y el pasado, la buena suerte compartida y la fidelidad.

 

• ¿Y el ramo de novia?

Las flores siempre han tenido un fuerte simbolismo. Antiguamente se utilizaban plantas aromáticas y hierbas a las que se atribuía protección y buena fortuna. Hoy el ramo se ha convertido, sobre todo, en una expresión del estilo de cada novia. Y lanzarlo entre las invitadas solteras llegó después como un divertido augurio sobre quién sería la próxima en casarse.

 

• Que el novio no vea a la novia antes de la ceremonia.

Lo que actualmente se vive como parte de la emoción y la sorpresa procede de épocas en las que muchos matrimonios eran acordados.

 

• El intercambio de alianzas

Su forma circular, sin principio ni final, representa la continuidad, la unión y el compromiso de la pareja. Al llevarlas cada día, se convierten además en un pequeño recordatorio visible de la promesa hecha durante la ceremonia. Tradicionalmente se colocan en el dedo anular por la antigua creencia de que desde él partía una vena conectada directamente con el corazón.

 

Quizá ya no creamos en supersticiones, pero seguimos manteniendo estos pequeños rituales porque hacen que una boda conecte el presente con generaciones anteriores. Y, además, porque toda celebración necesita un poco de historia, emoción y magia.

Contenido que puede interesarte