
Nacido en Albacete en 1974, José Callado ha encontrado en la pintura una forma de explorar la naturaleza, la emoción y la memoria. El próximo 20 de octubre presenta en la Cámara de Comercio de Alicante Los cuerpos del agua, una exposición que reúne pintura tridimensional y literatura para invitar al público a mirar de otra manera. Hablamos con él sobre esta propuesta, su recorrido artístico y el vínculo con su tierra.
¿Cómo recuerdas tus primeros pasos en la pintura en Albacete?
Mis primeros pasos en la pintura en Albacete crecen con la ilusión de un adolescente que quiere ser artista. En 1994 realicé mi primera exposición en la delegación de cultura de Albacete y desde esa fecha no he dejado de exponer.
¿Hubo alguna persona o experiencia que te animara a dedicarte al arte?
Mi maestro se puede decir que fue Miguel Barnés. Con él aprendí a desenvolverme en este mundo tan complicado y bonito como es el arte, me invitó a compartir estudio y allí conocí a todos los amigos de Barnés y que más tarde también serían los míos, como por ejemplo, Fernando López o Ricardo Avendaño.
El paisaje y la naturaleza tienen una presencia importante en tu obra. ¿Qué queda de los colores, la luz o los recuerdos de tu tierra en los cuadros que pintas hoy?
Inevitablemente plasmamos lo que somos y vivimos, nuestras experiencias y todo lo que nos rodea. La luz de la Mancha tiene algo muy particular pues el horizonte siempre está presente, es una luz plenamente mediterránea
¿Por qué has elegido el título Los cuerpos del agua?
Es una serie que tiene como denominador común uno de los cuatro elementos, el agua. Casi siempre presente en mi pintura y en definitiva es el agua con distintos cuerpos
¿Qué une a las tres colecciones que componen esta exposición?
Como he dicho, me gusta que el agua esté presente a veces sin pintarla aunque en su composición sean tres series muy diferentes en su forma son iguales.
Tus cuadros pueden contemplarse con y sin gafas 3D. ¿Cómo surgió la idea de investigar la percepción del ojo humano y qué descubre el espectador cuando se pone las gafas?
Yo lo descubrí por serendipia, un amigo llegó al estudio con unas gafas que había comprado para ver unas fotos, cuando me las puse tenía frente a mi un cuadro con el que aluciné al ponérmelas. Lo curioso es que los demás cuadros no funcionaban y hay empezó mi planteamiento. Por qué unos si y otros no. El espectador lo primero que hace es sorprenderse de la profundidad que adquieren las obras al ponerse las gafas, para mi solamente es un enganche a mirar más y descubrir todo lo que hay debajo de las capas de pintura. Me gusta ver esa reacción en el público. 5. La exposición incorpora un relato de Ana Sáez, que firma como Ana Coreta.
¿Cómo habéis construido ese diálogo entre pintura y literatura y qué aporta la historia al recorrido por las obras?
La historia es algo genial. Otro aliciente más para hacer la exposición divertida. Al terminar de ver la colección y leer el relato sientes que todo es real. Ana ha hecho un trabajo fantástico y en vez de hacer un catálogo de mi obra al uso hemos hecho un fantástico libro que a la vez iremos presentando por España y Francia pues se hará una tirada traducida al francés.
En 2024 regresaste a Albacete con Lo ecléctico. Ahora presentas esta nueva propuesta en Alicante y preparas tu próxima cita en París. ¿Qué significa para ti mostrar tu trabajo fuera y qué tiene de especial compartirlo en casa?
Me gusta compartir por el mundo mi trabajo. No soy un artista local, he expuesto en numerosas ciudades europeas y en Estados Unidos, he tenido y tengo la suerte de poder hacerlo. Pienso que soy un artista completo y con facultades para llevar mi obra a otros países. De ahí la importancia de estar preparado y haber vivido temporadas fuera de España, como fue en Nueva York para ampliar horizontes. Es algo muy enriquecedor poder compartir y expresarte.